El sonido del pasado.

El escuchó la grabación, no era como las otras que había escuchado, esta era diferente, una grabación que utilizaba algoritmos de combinación de sonido, conocido como sonido 3D, u holofonía.

La grabación comenzaba con el sonar unos pasos en una habitación, una dulce voz que recitaba un bello poema que había sido escrito hace ya mucho tiempo, claramente se podía percibir el andar de la joven de un lugar a otro, era como estar ahí, frente ella, cerrando los ojos se podía imaginar fácilmente el camino que trazaba con su voz.

Con el transcurrir del poema, comienza a escucharse el caer de la lluvia, cada gota golpeando con suavidad el lugar, una translación de espacio, ahora parecía que se encontraba en medio de un parque, la voz de la misma joven exclamo con alegría “John, ¡Está lloviendo!” después de ello se escucha la combinación de una risa masculina y femenina, y el rápido andar de dos personas caminando y brincoteando sobre los charcos que había formado la lluvia, “Ahí nos podemos refugiar” comenta la voz masculina, se podía escuchar cada paso, cada gota de agua golpear sus ropas y sus rostros, acompañado de las alegres risas de esos dos enamorados, el sonido de las gotas de lluvia disminuyo, parecía que los enamorados se habían refugiado bajo el manto de una marquesina.

El sonido volvió a cambiar de lugar, ahora se escucho el sonido de copas chocando, la voz de la joven entona una suave melodía, “Muchas gracias John, esta noche ha sido mágica”, mientras la voz masculina exclamó “Y aun no termina, amada mía, he de preguntarte algo” realiza una pausa breve e intencional, el sonido de la velas consumiéndose, la respiración contenida de ambos, y una bella música sonando de fondo, la voz continuo “¿Deseas casarte conmigo?”, Otra pausa aun más larga, casi se podía percibir el latir de dos corazones agitados en espera de una respuesta, la música seguía sonando, y él se sentía como si estuviera en medio de ellos, de pronto se escucha la voz de la mujer, demostrando una felicidad infinita “Si John… ¡Si quiero!” y un “Te amo” pronunciado al mismo tiempo por dos voces que emanaban una alegría incontenible.

Después de eso, la grabación termina abruptamente, y comienza de nueva cuenta a repetirse.

El hombre se quito los auriculares, y no pudo evitar derramar una lágrima, una lagrima que rodo por su mejilla y cayó en el gélido piso de la nave.

-Capitán, la nave pertenecía a John Fitzgerald, debe ser él- Comento el hombre cuya vestimenta gris resaltaba su grado de sargento, señalando el cuerpo que yacía sobre un sillón rojo – La nave dejo el puerto estelar de Marte hace tres años, con rumbo a la Tierra, parece que se quedo sin energía y a la deriva, hasta que nosotros la interceptamos, Capitán.

El capitán se limpio el rastro líquido que quedo sobre su mejilla, y comento – Lleva el cuerpo de este pobre hombre al depósito, revolcaremos la nave a la Tierra y entregaremos los restos a sus familiares.

John Fitzgerald había salido del puerto estelar de Marte a toda velocidad, las malas noticias habían llegado a sus oídos, pues su Esposa había contraído una extraña enfermedad y había caído gravemente en cama.

Al saber el estado de su Esposa, tomo la nave sin autorización y la piloteo por la negrura del espacio, el viaje de Marte a la Tierra duraba una semana, esto si ambos planetas se encontraban en su punto más cercano, cuando John salió, se encontraban en el punto más lejano, volviendo el tiempo de viaje en 6 semanas.

A los tres días de que John salió del puerto, llego una transmisión de la Tierra, era el Médico que estaba a cargo de su Esposa, y le dio la peor noticia que él se pudo imaginar – Sr. Fitzgerald, a pesar de todos nuestros esfuerzos, de cuidados y medicamentos que le dimos a su Esposa, ella- El médico hizo una pausa pequeña, pero que a John le había parecido una eternidad – no lo logro, murió a las cuatro con treinta del día de hoy, Sr. Fitzgerald, en verdad lo lamento mucho, si existe cualquier cosa que podamos hacer por usted, por favor háganosla sab… – La comunicación había sido interrumpida.

Las lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos, se dirigió tambaleándose a su camarote, y se sentó sobre el sillón rojo que ahí tenia, coloco un pequeño dispositivo sobre el descansa brazo del sillón, conecto los auriculares y ahí se quedo sentado, escuchando la grabación una y otra vez, mientras sus ganas de vivir se desvanecían y su tristeza crecía y crecía con cada vuelta que daba la grabación.

La nave sin piloto perdió el rumbo y durante tres años no se supo que había ocurrido con ella, ni con su tripulación.

Vivencia Caotica [Remake ep.1 p.1]

“Cuando ya no hay sitio en el infierno, los muertos caminarán sobre la tierra”

Cuando era joven, la idea de ser un sobreviviente en un cataclismo apocalíptico rondaba mi mente, me gustaba fantasear en varios escenarios, pensar que es lo que haría y como lo haría, pero sin duda, uno de mis escenarios favoritos era aquel donde las personas se volvían seres inhumanos, sin conciencia, ni inteligencia, donde solamente las impulsaran sus instintos, ya sea por alguna enfermedad o por la ira de Dios.

Una cosa es cierta, siempre es mejor cuando lo imaginas, una vez que te encuentras en una situación de peligro, las acciones y los planes, simplemente no van como lo habías pensado, y eso fue exactamente lo que me ocurrió.

Tepic solía ser una ciudad tranquila, no contaba con nada en especial, las calles, los edificios, las personas, todo era ordinario, todo estaba sometido al mismo régimen al que esta cualquier ciudad en crecimiento, ¿Por qué ocurrió esto? ¿Por qué esta pacifica ciudad fue condenada a vivir un infierno qué, por leyes naturales, no debería existir?

Recuerdo claramente el día que todo empezó, el día que marco la existencia de millones de personas encaminándolas a un horrible destino, dándoles un oscuro futuro donde la supervivencia era la única opción.

Era de noche cuando la noticia se comenzó a esparcir, nadie le tomo la importancia que tenia, todos
pensamos que solo se trataba de una nueva banda de jóvenes que querían hacerse los valientes aterrorizando la ciudad, tratando de dejar su huella en la historia.

Los noticieros locales daban poca información, una cobertura de los hechos que dejaba mucho que desear, los periódicos por otra parte, eran amarillistas, siempre exagerando la mentira, pero ambos tenían la razón en una cosa, algo extraño estaba pasando, esto era más que una banda de anarquistas haciendo disturbios.

Las noticias se enfocaron en una serie de eventos acontecidos en una de las colonias más peligrosas de Tepic, la 2 de Agosto. Se decía que esta banda sin ninguna clase de escrúpulos atacaban a sus víctimas, no golpeándolas, no les disparaban, el modo en el que operaba era burdo, como si de animales se tratara, fueron una docena las personas hospitalizadas con heridas graves y otros que simplemente murieron, el ataque consistía básicamente en: el grupo se acercaba a una persona, la mordían sin parar, y después de que la víctima ya no oponía resistencia, se iban en busca de otra, ¿Por qué no terminar el trabajo sucio? ¿Por qué simplemente no matarlas sin la necesidad de hacerles tanto daño?

Debió parecerme obvio, pero lo deje pasar, mi indiferencia hacía estos hechos fue mi más grande error.

Los ataques se fueron haciendo cada vez mas y mas frecuentes, se comenzaron a presentar en otras zonas de la ciudad, las noticias especulaban sobre una secta satánica, y algunos se lo atribuían a una enfermedad mental por el tipo de ataque que realizaban.

La policía incremento la vigilancia, se pusieron cámaras en toda la ciudad, los sonidos de las patrullas yendo y viniendo era algo de todo el día. Muchos individuos fueron capturados, pero no pudieron obtener ninguna declaración, las autoridades daban informes a los noticieros de que dichos individuos parecían bestias, carentes de inteligencia, sentido común o conciencia, era como tratar con animales, afirmaban.

¿Qué era lo que estaba sucediendo? Nadie, absolutamente nadie se percato del peligro latente en la ciudad.

Los hospitales donde fueron llevadas las víctimas de estos ataques reportaban que estás se habían convertido en seres similares a sus atacantes, tenían que permanecer atadas a las camillas, lo irónico del caso, es que nadie, ningún médico, ninguna enfermera se percato de los signos vitales, nadie les tomo importancia, se concentraron mas en tratar de contenerlos que en estudiarlos, y fue entonces cuando todo se fue al demonio.

Pasaron pocos días, los noticieros daban cortes informativos, la situación en la ciudad era ya una emergencia nacional, pero el gobierno no dio auxilio a esta ciudad en vías de extinción.

En los periódicos y en las noticas, se dieron consejos para mantener a salvo y tranquilos a los ciudadanos, cubrir puertas y ventanas, solo salir cuando era absolutamente necesario, en caso de toparse a un individuo que presentara características de daño mental, huir, si en la colonia se presentaban ataques, dar informe a la policía.

Las autoridades no se daban abasto con la enorme cantidad de reportes de estos incidentes, ya no solo lo veías en las noticias, sino fuera de tu casa, a unos pocos metros.

La situación llego a tal extremo, que ya no detenían a las personas, les disparaban repetidamente hasta que caían muertas.

Se anuncio toque de queda, cualquiera que estuviera fuera después de las veinte horas, les dispararían sin piedad alguna.

Las calles principales eran un matadero, los enfrentamientos de la policía contra estos enfermos mentales dejaban un saldo de muertos incuantificable, y por unos días la situación parecía estar controlada.

Pero no contaban con algo, esta enfermedad mental, o física o lo que fuera, se esparcía como moscas. Poco a poco las autoridades fueron cediendo, los gobernantes, los presidentes huyeron despavoridos, los principales jefes de la policía se quedaron al pie del cañón hasta el final. Un final que a nadie le gusto.

Lo último que se anuncio fue acerca de un punto de reunión, la ultima resistencia contra estos seres del infierno, la policía acordono la zona, y comenzaron a recibir a todas las personas, era obligatoria la asistencia, pasaron de casa en casa, con cientos de camiones, subiendo miles de personas para llevarlas al punto de reunión, yo no fui, me escondí en mi hogar, esperando no ser encontrado ni por las autoridades, ni por estas creaturas. Afortunados aquellos los que lograron salir de la ciudad antes del bloqueo de carreteras. Los días previos fueron terribles, pero el infierno apenas comenzaba.