Vivencia Caotica VII

http://www.fileden.com/files/2008/2/18/1768147/05-because_of_ghosts–no_stars_in_tokyo-aes.mp3″

Estaba corriendo, intentando escapar de ellos, mi familia y amigos persiguiéndome, tratando de alcanzarme para darme muerte, a los lados, grandes muros de ladrillos, frente a mi, un largo pasillo que parecía no tener fin, seguía corriendo, volteaba para atrás y solo los veía a ellos. Lágrimas rodaron por mis mejillas, me detuve de golpe. Agonía, tristeza, desolación, soledad, no podía mas, era demasiado, me hinque y comencé a golpear el suelo con furia, un ahogado grito salio de mi boca, me alcanzaron.

Desperté, y me quede ahí, contemplando un punto del techo, sin parpadear, con la respiración lenta, no se cuanto tiempo paso para que yo recobrara conciencia.

Me senté de nuevo en la escalera, incline mi cabeza, una gota cayo sobre la alfombra, lleve mi mano hasta mi rostro y limpie las lágrimas, las primeras desde que todo esto empezó, y creo que no serán las ultimas. Y estando ahí sentado, tome un cigarro de mi mochila y lo encendí. Pasaron no mas de dos minutos cuando me levante, apague el cigarro, y baje al primer piso.

Mi dotación de comida era escasa, por no decir nula, decidí entrar de nuevo a la cocina, casi en contra de mi voluntad. No quería ver de nuevo lo que ahí se encontraba, no quería presenciar otra vez esa escena, pero tenia que hacerlo, tenia que buscar ahí dentro mas alimento, me arme de valor, tape mi nariz y boca con la manga de mi camisa, y entre.

Una vez que encontré algo de alimento, salí de ahí con rapidez, una vez afuera conté lo que saque, un par de latas de atún, una lata de elotes, una mas de chicharos, zanahoria y otra cosa, un paquete de galletas y un jugo de manzana en lata. Había mas, mucho mas, pero decidí solamente tomar eso, no resistí estar ahí mas tiempo.

Todo lo metí inmediatamente a mi mochila, salí a la cochera, parece ser que los come carne habían desistido de su vano intento de abrir la puerta, gire mi vista a la camioneta, y la observe a detalle, aparentemente esta familia había usado la misma técnica que Jaime, las llantas tenían rastros de sangre y un gran rayón del lado del conductor había arruinado la pintura, un cuarto roto y la defensa un poco abollada. Entre a la casa de nueva vuelta para buscar las llaves, busque en los lugares mas obvios para colocar unas llaves, no encontré nada, busque en la mesa de centro, algún objeto donde se cuelgan las llaves, debajo de los sillones, nada, no había nada. Respire hondo, y ese olor de muerte me dio una idea, una muy escalofriante.

Volví a tapar mi boca y nariz. me dirigí hacia la cocina de nueva vuelta. Me había abstenido de contar que fue lo que vi, pero me parece que tendré que hacerlo. Abrí la puerta y ahí estaban, tres cadáveres mutilados, un hombre de mediana edad, una mujer que asemejaba ser solo un poco mas joven que el hombre, y el niño. Los tres con grandes cortes transversales en el pecho, sus caras completamente rasguñadas, el tronco del varón tenia una herida en el pecho, estaban acomodados de una forma peculiar, “sentados” en las sillas completamente desnudos, alrededor de la mesa, los brazos y las piernas estaban sobre la mesa, habían sido cortados de sus cuerpos, había sangre en el suelo, en la mesa, en las sillas, sobre las paredes, huellas de pisadas por todas partes, busque sus ropas, estaban amontonadas en una esquina del cuarto, busque el pantalón, y el sonido de las llaves, metí mi mano en la bolsa, ahí estaban las llaves, me las eche a la bolsa, y antes de salir decidí dar un vistazo mas, era curioso, la tétrica escena de la familia disfrutando su alimento había desviado mi atención completamente, al fondo había una puerta de madera, me acerque con cautela, intentado respirar lo menos posible, había huellas en dirección de la puerta. La abrí.

Del otro lado había un patio no muy grande, pero tampoco muy chico, al fondo, no mas de diez metros había un tejaban, el rastro de sangre llegaba hasta ahí. Camine con paso lento, del cinturón tome la pistola, le quite el seguro y la empuñe con fuerza, había una gran cantidad de cajas, de aparatos extraños y artículos de jardinería, me introduje dentro del tejaban, la vi, ahí estaba acostado boca abajo el cuerpo de la hija quede detrás de el, mirándolo fijamente, que extraño, no parecía muerto. Le dí un empujón con el pie, y se movió, no había muerto, estaba ahí, recostada, dormida, quizás inconsciente, volví a darle un empujón pero ahora con mas fuerza, sacudió la cabeza y abrió los ojos, al verme, se sorprendió, se arrastro lejos de mi, como si me tuviera miedo. Extrañado me acerque hacia ella.

-¿Estas bien?
-¡Tu! ¿¡Quien eres tu!?
-Un sobreviviente, dime, ¿Te encuentras bien?
-Callate… Callate… ¡CALLATE! ¡CALLENSE TODOS!

Cuando escuche, quede sorprendido, dí un par de pasos para atrás, y ella seguía diciendo lo mismo, cada vez con mas fuerza.

-¡Ten calma!-, le dije -¿Sabes donde estas?, ¿Sabes que ha ocurrido?- pero mi esfuerzo por calmarla y obtener información fue inútil ella seguía diciendo lo mismo una y otra vez, intercalando el timbre de su voz, es inútil quedarme ahí, pero tampoco puedo dejarla a su suerte. Me quede parado ahí por un par de minutos, dí un par de pasos, ella se levanto abruptamente, volteo a todos lados, dio un par de pasos adelante y luego retrocedía, no sabia que hacer, nunca había tenido trato directo con alguien que tuviese una enfermedad mental, la mire, ella se percato de que la estaba mirando, giro su vista, y se quedo viendo un punto fijo, voltee hacia donde ella estaba mirando, un machete, ella estaba a dos metros aproximadamente de mi, con velocidad se dirigió hacia el, lo tomo, alzo su mano y dirigió el golpe contra mi. Fue un movimiento inesperado, por una fracción de segundo logre echarme para atrás, evitando que me golpeara, aventó el cuchillo y se me lanzo. Estaba algo confundido, ella tomo ventaja de mi, y logro tirarme al pasto y empezó a apretar mi cuello no podía hacer nada, me tenia sometido sus piernas estaban sobre mis brazos, sus ojos, mirando fijamente los mios, una pequeña sonrisa se dibujo en su rostro, forceje, yo tenia mas fuerza que ella, me costo algo de trabajo pero logre libere mi mano, cada segundo que pasaba sin aire me orillaba a un estado de inconsciencia e inclusive la muerte, entonces con mi brazo liberado logre darle un golpe en la sien, ella soltó mi cuello y se llevo las manos a la cabeza, grito con fuerza, y volvió su mirada hacia la mía, intento nuevamente asfixiarme, pero tome sus manos y gire mi cuerpo, logre sacar el otro brazo, busque la pistola, no estaba ahí, sus manos chocaron contra las mías, no era muy fuerte, pero ella tenia ventaja por estar encima de mi, junte sus manos, la tome de las muñecas, las apreté con mi mano izquierda y tuve la oportunidad de usar la derecha, le dí un golpe en la nariz, empezó a escurrir sangre, le dí otro golpe, y otro hasta dejarla fuera de combate, su cuerpo desfalleció sobre el mio, me la quite de encima, y me levante, busque la pistola, no me dí cuenta cuando la solté, estaba a metro y medio de donde fue la pelea, me agache para recogerla.

Un fuerte golpe en mi cabeza me dejo aturdido, camine a gatas rápidamente y me dí la vuelta, ella se dirigía hacia mi, -¡TE ODIO!-. Dijo. Apunte, y dispare. Su cuerpo cayo de nueva vez sobre el mio, su rostro frente al mio, sus ojos llorosos, y los mios llenos de horror. Movió su mano, estaba temblando, acaricio mi mejilla y dijo – Gracias…-. Ella había muerto.
Es una de las escenas que jamas podre olvidar, la primera vez que asesine,

Después de todo eso, fui a recoger el machete, y salí de ahí corriendo. Un sentimiento de culpa inundaba mi persona, la había asesinado, le había quitado la vida a una persona, fue en defensa propia, lo se, instinto de supervivencia, intente ya no pensar en eso, solo me distraía de mi objetivo, sobrevivir.

Fui directamente hacia la camioneta, la abrí, y aventé mi mochila dentro de ella, comprobé cuanta gasolina tenia, medio tanque, perfecto. Fui hacia el cancel, quite las cajas con sumo cuidado, y abrí el candado, y abrí solo un poco las puertas del cancel, los comecarne se habían dado cuenta de todo ello, y comenzaron a acercarse a paso veloz, fui rápidamente a la puerta de la camioneta, la encendí, era automática, la puse en reversa y acelere.

Las puertas se abrieron de golpe, empujando a una grupo de comecarnes que se habían aglomerado ahí, arrolle otro pequeño grupo, gire el volante y acelere.

Anuncios

5 Respuestas a “Vivencia Caotica VII

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s