Vivencia Caotica – Parte I

“Cuando ya no hay sitio en el infierno, los muertos caminarán sobre la Tierra”

Desde hace tiempo la idea de estar presente en un cataclismo apocalíptico donde los zombis fueran la atracción principal inundaba mi mente, la simple idea de que yo estuviera atrapado en la ciudad, rodeado de infinidad de esas criaturas me provocaba una emoción incontenible, sobrevivir a tu Apocalipsis, vaya que seria genial, me repetía una y otra vez por varios días.

Pero cuando sucede y te das cuenta que estas hasta el cuello de mierda la idea comienza a ser un tanto desagradable.

Tepic era una ciudad como cualquier otra, no tenia nada en especial, las personas eran ordinarias. ¿Por que esta ciudad fue condenada a vivir este infierno? Me encantaría saberlo.

Todo transcurría como siempre, nada fuera de lo normal acontecía en este mugre de ciudad, pero un día, un buen día, todo cambio para siempre, las vidas de millones de personas fueron marcadas, su destino perecer, perecer en la eterna llama del caos y la destrucción.

Eran aproximadamente las ocho de la noche, cuando en los noticieros locales apareció una nota informativa, sobre una pequeña banda de personas que estaban atacando gente en la colonia 2 de agosto. La policía fue a investigar que pasaba ahí, pero no encontraron nada mas que un montón de personas que fueron atacadas, unas con heridas de gravedad y otras ya muertas. ¿Que demonios estaba pasando ahí? No lo se, pero era algo grave.

Al día siguiente, en la mañana mostraron un video-aficionado grabado con un celular de un ataque, fue grotesco, y según esto estaban editadas las partes mas violentas. En ese video se mostraba como un varón de aproximadamente 19 años atacaba ferozmente a una pobre anciana que iba caminando, el ataque fue la noche anterior, el tipo que grabo el celular, por miedo o equis razón salio huyendo del lugar, sin ayudar a esa pobre anciana.

La policía incremento el patrullaje, capturando a varios individuos que parecían sospechosos, la captura de uno de ellos implico la muerte de un policía. Que fue mordido en la yugular, así informaron las autoridades.

Era extraño, era muy extraño que les pasaba a esas personas, acaso estaban dementes, quizá habían comido algo, yo conocía de casos en los que pan echado a perder provocaba demencia en las personas, por un extraño hongo. Lo supe demasiado tarde, y aparentemente las autoridades también.

En la tarde, dieron otro flash informativo, donde decían que varias personas se habían vuelto locas, y que era debido tener sus precauciones, cerrar puertas y ventanas, tener a la mano una radio, y todo eso, como si un huracán fuera a pasar, ojala hubiera sido eso.

La policía anuncio toque de queda, después de las ocho cualquier persona que se le viera caminando por las calles seria detenido.

Cada día que pasaba las cosas se ponían más calurosas. Llego a tal grado que la milicia metió cartas en el asunto, poniendo barricadas en muchas partes de las ciudades, inclusive se cerraron las carreteras.

La gente empezó a crear disturbios, manifestaciones en Palacio de Gobierno, y la presidencia, protestas desfilaban por la avenida México, saqueos a tiendas, eso era de todos los días.

Los grupos agresivos comenzaron a crecer como hierba mala, ya no solo se presenciaban ataques por la noche y en colonias olvidadas, si no que también a plena luz del día y por las principales avenidas.

La histeria colectiva reinaba esta ciudad, las personas no sabían que hacer, ni donde acudir, los hospitales abarrotados por los heridos y enfermos. Las fuerzas militares “protegiendo” a la ciudadanía. Las carreteras cerradas, estábamos en un hoyo donde no había escapatoria.

Yo estuve refugiado en casa, mis padres habían ido a GDL, y se informaban de todo lo que pasa por acá, varias veces hable con mi madre, diciéndole que no regresara, que yo tenia todo bajo control, eso también le dije a mi padre. Aparentemente esto solo pasaba aquí en Tepic, no había nada de dichosos ataques en otras zonas del país, sabia que mi hermana estaba bien, dias antes a que se fuera la luz, habia hablado con ella, y le dije que no se preocupara por mi, que sabia cuidarme solo, se lo repeti varias veces, confio que ella esta bien.

Todo el día y toda la noche se escuchaban disparos, el andar infinito de patrullas y ambulancias, mis nervios estaban hasta el tope. A todas horas me preguntaba que pasaba.

Las autoridades no daban a conocer que estaba pasando, no daban información de nada ni de nadie.

Dos días después ya no pasaban noticias. El canal estaba muerto, no recibía ninguna clase de señal. A los tres días, la electricidad se fue. Y al cuarto día, ya no se escuchaba nada en las calles, ni disparos ni nada.

Durante estos días no salí para nada de mi casa, aquí estaba bien, tenia comida, agua, y un baño.

Mi calle estaba decierta, no había coches ni nada, quizá los vecinos intentaros huir, no lo se, ni me interesa saberlo.

A altas horas de la noche, llegue a escuchar muchos pasos, asomando temerosamente la cabeza, vislumbre a un numeroso grupo de personas que venían de arriba. Caminando torpemente y con la mirada perdida en el horizonte.

Me di la media vuelta y me acosté en mi cama. “Esta pasando, todo esto esta pasando” me repeti una y otra vez, mi Apocalipsis, por fin estaba en medio de algo que siempre quise vivir, y que creía imposible.

Con una vela en la mano, baje a la cocina, y busque algo que me sirviera como arma, grandioso, un cuchillo de cocina, bueno, peor es nada.

Después de ello, apague la vela, y me dirigí a la papelería, y con algo de esfuerzo moví el refrigerador de la coca a la puerta. Para impedir que esas cosas forzaran la puerta. Después de dejar bien atrincherada la papelería, y de contar cuanto alimento tenia, me dispuse a formular un plan, que es lo que iba hacer al llegar el alba.

Solo tenía algo muy claro, salir de ahí. Mi experiencia en videojuegos me decía que si me quedaba ahí me iba a cargar la chingada. Tenía que contactar a varios camaradas, pero creo que eso iba a ser un problema, no había teléfono, ni nada. Me preguntaba que pasaría con ellos, bueno, solo espero que estén bien.

Al no tener claro un plan maestro, me dispuse a improvisar uno, la experiencia me dicta que los planes nunca salen como uno quiere, así que mejor improvisare.

La comida que tenia solo era para un día, dos si me apretaba el cinturón, así que mejor me di una buena comida, y después salí de ahí.

De loco si salía por enfrente, habían llegado más zombis, así que mejor decidí salir por el patio, la barda no estaba muy alta, y todas las casas estaban pegadas, así que no seria problema.

Antes de marcharme, cargue mi vieja mochila con la cajetilla de cigarros que tenia, un par de botes con agua, y una latita de atún, y me dispuse a salir. Sentí cierta nostalgia al abandonar mi hogar, pero daba igual, si no salía, moriria ahí mismo.

Coloque un par de cajas que había por ahí en el patio, y subí a la barda, después de hacer un par de actos equilibristas llegue a la casa de la esquina, por ahí solo había un par de esas cochinadas, una de ellas me vio, y a paso rápido se dirigió hacia mi, tonto –pensé- nunca podrás subir la barda.

Y en efecto no pudo, su cara era familiar, ya la había visto antes, quizá era algún vecino de espaldas, quizá alguien de la otra cuadra, en fin no me importo. Bien, ahora que hago –pensé-Ya se primero subiere al techo y daré un vistazo de cómo están las cosas.

Con un par de brincos algo fáciles, llegue al techo de la casa de la esquina, estaba todo construido, solo era cuestión de llegar a la barda y subir. Al estar en el techo, me di cuenta de la magnitud de las cosas. Hacia el centro había varios incendios, fue lo único que alcance a ver. Y en las casas de enfrente, había personas, que tuvieron la misma idea que yo. Al verme comenzaron a gritar y hacer señas con las manos, les devolví las señas y les gesticule que se callaran. Por que los ruidos ajenos a los zombis, llamaban más zombis, y yo no quería eso.

El sujeto hizo señas para que me dirigiera a su casa, para estar en grupo, no se que pasaría por la mente de este tipo. Las películas me habían dejado algo muy en claro, si estas en grupo, mueres.

Hice la seña de que no iba ir, y el enojado me mentó la madre, solo reí, entonces baje de nuevo a la barda y vi que ese zombi había atraído a un grupito de mas, a esos si los conocía, uno de ellos vivía frente a mi casa, no mas me sonreí y dije para mis adentros – ¿Quien lo diría? – Al ver que no había forma de escapar por ahí, decidí probar el otro lado, el camino estaba igual y tuve que hacer gracia de mi mugre equilibrio, al ser un poco mas largo el camino, tuve algo de problemas, estuve apunto de caer unas tres veces, pero llegue sano y salvo al otro lugar. Ahí no había mucho, mas que los zombis que estaban en la calle, y uno que otro en el lote baldío. Aun no se habían percatado de mi llegada.

Ahora ¿Cómo demonios salgo de ahí? – Me pregunte una y otra vez esperando que mi adrenalina me dictara algo. Y lo hizo.

Me avente y corrí como alma que lleva el diablo, me dirigí a la secundaria que esta cerca de mi casa, corrí rápido, muy rápido, varios zombis se percataron de mi acto descabellado, y comenzaron a perseguirme, al llegar a la esquina mire hacia atrás vi como a 12 personas dirigiéndose hacia donde yo estaba, y mire como el tipo que se encontraba en la azotea miraba, lo mas seguro es que pensaba que yo estaba loco y que morirá. Voltee a mi derecha y vi otro grupo numeroso, y a la izquierda el mismo panorama. ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! Que pendejada había hecho. Saque el cuchillo esperando enfrentarme con una de esas cosas, cada vez estaban más cerca y me puse en “guardia” para luchar.

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7 Respuestas a “Vivencia Caotica – Parte I

  1. Mister, me gusto mucho, es fácil de entender la situación y las acciones del personaje para un relato tan corto, pero te pido un favor; podrías detallar un poco mas los escenarios, es solo una opinion.

    -Espero y no termine como mi crónica, hechale ganas.-

  2. Uhhh!! Al principio me recordo un capitulo de CSI Las vegas que acabo de ver, donde una bola de hombres y mujeres jovenes se divertian golpeando turistas, hasta que cometen el error de golpear a Sanders 😦 y ahi fue donde los agarraron, por cierto el lider de la bandilla (que se disfrazaban de demonios, usaban capuchas, se veian bien locos) era ni mas ni menos que Kevin Federline, el ex de la britney, jajajjjajaja.

    Sobre tu historia:
    En un momento me pregunte, en verdad paso? y me asuste un poco, pero despues supe que era una historia, te quedo chila bro. Continuara?….

  3. no mames mister!!!! NO TE MUERAS!!!! XD jajaja

    vamos we.. sabes donde vivo … tengo experiencia en historias como estas :F XD jajaja….

    esta chido we =P se nota k nos traumamos con el blog de MC vdd XD
    apocalipsis zombie wuuuuu!!! XD
    vivencia caotica wuuu!!!…
    zombis en la 2 de aguas wuuuuuu!!!!!!! XD jajajaja

    sale caon t esta kedando chido

  4. Apenas empecé a leer ésta madre y (espero no equivocarme) tengo buenas expectativas, conociendo tu (nuestra?) freakez y (nuestra?) paranoia.

    Tuve una epifanía, pero no la revelaré hasta que vaya mas adelantado en tu historia 😉

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