Archive for the 'Historias' Category

Vivencia Caoitca V

Me marche, me di la vuelta y los abandone a su suerte, o quizá me abandone a mi mismo, no lo se, pero creo que pasara tiempo hasta que vuelva a encontrar a otra persona viva en esta ciudad.

Camine por los techos, mire hacia el horizonte, lo único que vi fue una ciudad, destruida. Quizá lo único vivo a varios kilómetros era yo, y esa familia a la que había dejado atrás. El panorama era terrible, se podía ver a la lejanía incendios, que despedían un humo de color negruzco, calles parcialmente pobladas, lo que ahí caminaba ya no pertenecía mas a este mundo, era una aberración, rompiendo las reglas de la naturaleza. Lo muerto estaba vivo, lo vivo estaba muerto.

Seguí mi camino, hasta encontrar un lugar por donde bajar a la calle, saque el cuchillo y un cigarro que guardaba en mi mochila. Encendí el cigarro, empuñe el cuchillo y me dispuse a bajar. Un pequeño salto de una altura de no mas de dos metros fue mas que suficiente para tocar tierra. La calle estaba sola, por eso decidí bajar ahí, no se encontraba nada, mas que un par de vehículos abandonados, charcos de sangre y uno que otro cuerpo mutilado. Con cuidado me acerque hacia un automovil. Lo inspeccione por dentro y por fuera. Una ventanilla estaba rota, y tenia una llanta ponchada. Tenia las llaves pegadas, -“Veamos que tan irónica esta la situacion”-. Gire la llave, el auto despidió un seco zumbido (El clásico zumbido que suena cuando abres el switch) y si, la situación era muy irónica. Tanque lleno, batería cargada. Pero un auto sin una llanta no es un buen medio para avanzar, además de que tenia la ventana quebrada. Si hubiese querido andar en extremo lento y que esas cosas pudieran pararse aun lado del auto e iniciar una amable conversación conmigo, lo elegiría, pero como no quiero andar lento y no creo que se me acerquen, por que en vez de platicar conmigo, quieren masticarme. Apague el switch y me fui de ahí.

Leer el resto de esta entrada

Vivencia Caotica IV

“Hemos estado aqui desde que todo comenzo, aun no puedo creer que mis amigos, mis vecinos se hallan transformado en… esas cosas, me cuesta mucho trabajo ver la realidad en la que estamos, todo parece como una pelicula de terror, pero todo es real.

“Cuando todo empezo yo salia de trabajar, regrese a casa no muy tarde, antes del toque de queda, cuando llegue prendi la television y habia cortes informativos diciendo sobre las precausiones que debiamos tomar, se me hizo extraño, pero en los noticieros nacionales no habia nada sobre lo que estaba pasando aqui. Y de pronto, se fue la luz, hemos usado algunas velas que teniamos guardadas por ahi, mas las que hemos traido desde las tiendas que visitamos.

“Mi esposa, mi hija y yo no nos habiamos topado con sobrevivientes desde ayer, el no quizo venir con nosotros, espero que este bien. Me da miedo, ¿sabes? salir de casa para ir por comida, mi hija sabe disparar, yo mismo le enseñe. Pero aun no puedo dejar de sentir esa angustia, que tal si me llega a pasar algo, ¿Quien cuidaria de ellas? o si les pasa algo, jamas me lo perdonaria, pero no tenemos mas opcion que salir, sino moririamos de hambre.

“Ayer, justamente despues de regresar de una de las tiendas, uno de esas cosas se metio a la casa, era mas o menos como tu, de tu estatura y complexion, tenia todo el rostro quemado, ¿Por que? no lo se, no se han escuchado explosiones ni he visto incendios por aqui. Quiza sea el del accidente que vimos un par de calles mas adelante, en realidad no importa, el estuvo apunto de morderme, pero mi hija logro dar un atinado balazo en la cabeza del sujeto, y el se desplomo hacia atras. Desde entonces intento ser mas cuidadoso, ya te dije, no se que harian ellas sin mi, y tampoco se que haria yo sin ellas, son mi vida, son mi todo…

Leer el resto de esta entrada

Vivencia Caotica III

No tuve mas remedio que quedarme ahí, saque una botella de agua de mi mochila y le di un par de sorbos, termine de fumar mi cigarro, me puse en pie, y observe el panorama.

Observe todo, de izquierda a derecha, arriba, abajo, y solo pude notar que mi suerte iba a cambiar, si, pero no a mi favor, vi mas criaturas, se acercaban a paso lento, ahora si estaba en un apuro.

Algo resonaba a lo lejos, un motor, el motor de una camioneta, acompañado de… Disparos, vaya creo que no debí aventurarme a decir que mi suerte era mala. La camioneta salio disparada por una calle que daba a la México, era una ford con un camper, y por las ventanillas se asomaba una pistola sencilla, creo que era una nueve milímetros, en fin, les hice señales, parece que funciono, el conductor de la camioneta era un hombre de unos cuarenta años y aun lado venia una señora de una edad similar a la del señor. El volteo a donde me encontraba y haciendo un ágil volanteo logro atropellar a un par de las criaturas que se amontonaban en donde estaba, el señor con gestos histéricos me indico que brincara al camper y que me sujetara bien. Y así lo hice. En cuanto caí en el camper, me puse pecho “tierra” y me aferre al filo del camper, dí una señal al señor y este acelero en dirección hacia palacio de gobierno.

La camioneta atraveso con gran velocidad las abandonadas calles de tepic, y en una calle secundaria a la avenida, dio una estrepitosa vuelta, el lugar estaba vacio, no habia zombies. El señor bajo la velocidad, y dio un par de vueltas, se detuvo, rapidamente se bajo y me dio la señal de que le acompañara, y asi lo hice, me baje, el estaba frente a una cochera. - Ayudame con la puerta -me dijo. Yo asentí con la cabeza, la puerta estaba pesada, con un gran esfuerzo y despues de haberle quitado algunos candados y cadenas, logramos abrirla, el me dijo que me metiera rapido, me puse en una parte donde no estorbara, el señor metio la camioneta y despues de ello, le ayude a cerrar la puerta.

Fue una suerte que pasaramos por ahi –Dijo el señor- de no haber sido asi, creo que estarias muerto –esbozando una pequeña sonrisa.
Si, creo que eso hubiera pasado -respondi- Por cierto, mi nombre es, y todos me dicen mister.
Mi nombre es Jaime, y ella es mi esposa, se llama Mary. -Dijo el señor mientras abrazaba a su esposa- Cariño, podrias venir aqui por favor, tenemos visita. - Grito Jaime.

Y fue entonces cuando la vi, una linda muchacha de unos 16 o 17 años, cabello negro y largo, le llegaba hasta media espalda, lasio, unos ojos pentrantes de color cafe, un color de piel moreno claro y su figura estaba bien definida, y lo mejor, se contoneaba al caminar.

Ella es mi hija, se llama Cleo. - Yo solo pude soltar una ligera mirada y despues sacudi la cabeza – El es pero todos le llaman mister – Levante la mano y salude de la forma que siempre le hago (Amor y paz).

Despues de las presentaciones, Jaime me dijo que si le ayudaba a bajar unas cajas que venian en la parte de atras, de la camioneta, le segui y bajamos unas dos cajas, llenas de alimento enlatado, agua, y menesteres femeninos. Los llevamos a la cocina.

-Debes estar exahusto – me dijo Jaime – Que tal si vas a dormir un poco al sofa. Yo asenti con la cabeza y me tire en el mueble y mientras contemblaba la decoracion me quede profundamente dormido.

La decoracion no era muy ostentoza, fotografias familia colocadas en las paredes, de color beige, el mueble en el que me quede dormido era de color cafe, en el centro de la sala habia una pequeña mesita con unas figuras de porcelana, los clasicos elefantitos, y al frente la television, algo inutil en este momento. Y aun lado un librero, repleto de libros.

Cuando desperte, el señor estaba sentado en un sillon a un lado, fumando un cigarrillo, habia pasado alrededor de una hora.

-Vaya, tienes el sueño ligero, apenas me encendi el cigarro, te despertaste.
-Parece ser, ¿puedo tambien?- Dije mostrandole mi cajetilla de cigarros.
-Adelante, - dijo sonriendo.

Tome un cigarrillo y lo prendí, mientras ambos fumábamos, Mary estaba en la cocina, preparando algo de comer mientras Cleo le ayudaba.

-¿Y que hacias ensima de ese camion?-me pregunto.
-Pues sali de mi casa, la verdad es que… Me llamara loco, pero, las peliculas me han enseñado muchas cosas, y una de ellas es que si no me muevo, tarde o temprano me aniquilaran.
-jajaja – Solto una estridente risa – Ya veo, tenemos aqui un cinefilo.
-jejeje asi es – Respondi.
-Nostros hemos estado aqui desde el comienzo…

Me acomode para escuchar un relato relativamente largo.

Vivencia Caotica - Parte II

Esas cosas se comenzaron a acercar, ya estaban a menos de diez metros, y por el otro lado más o menos quince de distancia. Podía leer el hambre en sus ojos, tenia que actuar rápido y eficaz, voltee a todas direcciones, y la vi quizá sea una estupidez quizá no, pero esa vieja casa de la esquina, la cual esta abandonada desde que tengo memoria me serviría de cómo refugio temporal, genial, Salí de mi casa para entrar a una pocilga.

Leer el resto de esta entrada

Vivencia Caotica - Parte I

“Cuando ya no hay sitio en el infierno, los muertos caminarán sobre la Tierra”

Desde hace tiempo la idea de estar presente en un cataclismo apocalíptico donde los zombis fueran la atracción principal inundaba mi mente, la simple idea de que yo estuviera atrapado en la ciudad, rodeado de infinidad de esas criaturas me provocaba una emoción incontenible, sobrevivir a tu Apocalipsis, vaya que seria genial, me repetía una y otra vez por varios días.

Pero cuando sucede y te das cuenta que estas hasta el cuello de mierda la idea comienza a ser un tanto desagradable.

Tepic era una ciudad como cualquier otra, no tenia nada en especial, las personas eran ordinarias. ¿Por que esta ciudad fue condenada a vivir este infierno? Me encantaría saberlo.
Leer el resto de esta entrada

Entradas siguientes »